Opinión

Cátedra EMALCSA-UDC, colaboración para la I+D+i en el agua

En la jornada del 5 de junio de 2026, se presentó en la 38ª edición del congreso DAQUAS la ponencia: CATEDRA EMALCSA-UDC, COLABORACION PARA LA I+D+i EN EL AGUA, que han redactado el Director de I+D+i de EMALCSA y el propio Director de la Cátedra Sergio Roiloa

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Ricardo Vázquez y Sergio Rodriguez

Ricardo Vázquez Pérez es Director de I+D+i en EMALCSA y Sergio Rodriguez Roiloa es Director de la Cátedra EMALCSA-UDC.

Aunque la innovación ha sido siempre parte del día a día de las empresas operadoras de agua urbana, en los últimos 25 años se ha producido un incremento de estas en actividades relacionadas con la I+D+i.  Los diferentes modelos de gestión que la legislación prevé para la operación de los sistemas de agua urbana (ciclo integral del agua, sic), también dan como resultado una gran diversidad de empresas, tanto en formato, tamaño y capacidades. Esta situación ha condicionado la capacidad de muchas de ellas para incorporarse esta tendencia, dejando en la mayoría de los casos esta actividad para las grandes compañías, tanto públicas como privadas.

En este sentido desde EMALCSA hemos buscado a lo largo de los últimos 15 años nuestro propio camino, afrontando decisiones que no han funcionado bien, pero apostando desde el principio por estar en la vanguardia del conocimiento como garantía de eficacia y eficiencia en nuestros objetivos de prestación del servicio a los ciudadanos de A Coruña y su entorno metropolitano.

I+D+i en EMALCSA: Cuando y para qué

En el año 2009 EMALCSA dio sus primeros pasos en el ámbito de proyectos que tuvieran vinculación con la I+D+i, y como consecuencia de esa experiencia, y apuntándose a la tendencia de otras compañías similares que tenían actividad vinculada fundamentalmente a los importantes incentivos económicos que desde la administración, se creó en el año 2013 un Area específica para incentivar y gestionar la I+D+i.

El objetivo que desde la Direccion General se planteo era fundamentalmente la captación de fondos para la mejora tecnológica de la compañía (una especie de digitalización básica). La realidad es que en ese año, con la crisis económica en su punto más álgido, la realidad fue bien distinta. Para empezar no era fácil para una empresa de tamaño mediano acceder a según que fondos y, sobre todo, la falta de experiencia y capacidad técnica interna condicionaba la participación de forma directa en proyectos de perfil tecnológico. No obstante se plantearon dos líneas de trabajo simultáneas:

– Una orientada a prestar servicios vinculados a la vigilancia tecnológica para aportar soluciones innovadoras en diferentes ámbitos de actividad de la compañía.

– Otra orientada a la participación en consorcios a través de contactos fundamentalmente vinculados a AEAS y proveedores habituales que ya participaban activamente en este tipo de iniciativas.

Como resultado de estas primeras acciones se alcanzaron éxitos relativos, como el convenio con Telefónica España para el desarrollo de un modelo de “Gestion Avanzada de la Demanda”, vinculando la telelectura con la gestión para mejorar los ratios de rendimiento a través de la comunicación y la implicación social, o la creación del Consorcio SENSOTUBO, una unión de empresas que se constituyó para desarrollar un sistema de tuberías de presión que fuera capaz de predecir su propia rotura y que obtuvo financiación del Ministerio de Economía y alcanzó una patente que, aun a día de hoy, está pendiente del desarrollo industrial para su puesta en mercado.

Estos primeros éxitos consolidaron el proyecto del área de I+D+i y permitieron en 2014 crear una OFICINA TECNICA DE INNOVACION, que dio como resultado un periodo nuevo en la compañía marcado por dos actuaciones:

– El desarrollo de la primera estrategia de I+D+i, donde se definieron las líneas estratégicas y los primeros objetivos básicos del área.- La participación intensa en proyectos consorciados vinculados a financiación pública. Sobre la estrategia hay que decir que se preveía avanzar en tres líneas estratégicas:

Gestion Avanzada de la Demanda, continuando con la visión del sector de mejorar las ratios de rendimiento de las empresas no solo por la inversión en infraestructuras, tan de moda en nuestros días, sino también por una mayor implicación social en el uso del recurso. En este sentido eran vitales y necesarias las tecnologías de información y comunicación vinculadas a la telelectura y la telegestión de sistemas.

Calidad del agua, uno de los retos de nuestro siglo que actualmente esta en fase de revisión desde la trasposición del Reglamento de Calidad de Agua para abastecimiento Humano en el RD 3/2013 de Aguas para Consumo Humano, pero que en el origen buscaba sobre todo la garantía de sanidad desde las fuentes y el control en distribución, en ambos casos a través de sistemas de monitorización en continuo e identificación de nuevas amenazas (actualmente denominados contaminantes emergentes o microplasticos).

Sociedad, un aspecto que nos preocupaba era buscar la manera de despertar el interés social por la gestión del agua como forma de mejorar nuestra prestación. En esos momentos las empresas operadoras gastaban dinero en “publicidad”, para dar a conocer su actividad, pero la realidad es que la población era bastante refractaria y era necesario buscar nuevas formas de conexión con la sociedad.

Estas tres líneas estratégicas, perseguían además una serie de objetivos secundarios vinculados con la situación interna de EMALCSA y que son:

Retorno, es decir, existía una intención de que la “inversión” en I+D+i tuviera algún tipo de beneficio, tanto en tangible, es decir, económico, como en intangible en términos de notoriedad o mera aplicación de los resultados de I+D+i a nuestra actividad directa y que supusiera una mejora de los procesos.

Cultura innovadora, en esos años la plantilla de EMALCSA se encontraba en renovación y era importante introducir una cultura que supusiera una nueva ambición en cuanto a la gestión, sin perder en ningún caso la cultura de empresa existente. Esta combinación de objetivos aparentemente antagónicos fue uno de los grandes retos del modelo.

Efecto tractor, dada su condición de empresa publica municipal, se consideraba que la presencia de EMALCSA en estas actividades podría ser un vector de que proveedores, o clientes, e instituciones, pudieran participar en actividades de I+D+i, contribuyendo de esta manera a un avance socio económico en el ámbito coruñés.

De esta manera la estrategia establecía un para que en términos objetivos, si bien no se crearon en el momento ningún tipo de indicadores que permitieran medir su desempeño, así como tampoco se establecieron planes de acción concretos para desarrollarla. Su avance fue más o menos espontáneo y permitió que en un plazo de 5 años se desarrollarán una gran cantidad de proyectos que avanzaban en mayor o menor medida en las líneas estratégicas y, a priori, permitían avanzar en los objetivos secundarios.

En términos cuantitativos el resultado fue muy positivo, teniendo en cuenta los recursos aplicados desde la compañía que básicamente fueron un Director de Area y una asistencia técnica para la OTI, con una dotación anual de 10.000 €.

Se consiguió financiación para 13 proyectos en diferentes consorcios, tanto a nivel autonómico, nacional e internacional (programas europeos), sin contar con el proyecto Coruña Smart City, desarrollado a través de un convenio de CPI con el Ministerio de Economía y con una dotación de 12 M€, que fue gestionado aparte, pero que forma parte de la intencionalidad del área de I+D+i.

Desde una perspectiva puramente económica, estos proyectos supusieron la movilización de casi 21M€ y una participación directa de mas de 2M€, para la economía local, con una aportación neta de EMALCSA del orden de 750.000 €. Además una gran parte del dinero invertido repercutió en proveedores locales y convenios y contratos de investigación con la UDC (además de otros centros tecnológicos en menor medida).

REFLEXIONES SOBRE LA I+D+i EN UN OPERADOR DE AGUA

Se podría pensar que el aparente éxito cuantitativo de la actividad de EMALCSA tuvo una gran repercusión en los ejes transversales de la estrategia y que supuso un importante avance en los objetivos. La realidad es que los resultados en ambos ejes fueron discretos. De manera analítica podemos decir que los avances en los objetivos chocaron con dos problemas básicos:

– Los proyectos que nos ofrecían no siempre estaban completamente alineados con nuestros intereses estratégicos y en muchos casos solo nos unimos para aprender y poder avanzar en la parte organizativa y técnica de su financiación.

– El desarrollo de proyectos consorciados tiene resultados discretos en lo colectivo, y en lo particular nuestro rol de demostrador sufría las consecuencias, porque la mayor parte de lo que se proponía llegaba en condiciones muy precarias y generaba poco interés entre los servicios que los tenían que testar.

En el aspecto de objetivos internos, o ejes transversales, vimos que:

– El retorno fue prácticamente nulo en términos económicos y relativamente importante, aunque poco útil en nuestro caso, en el aspecto de notoriedad y presencia en los foros dedicados a la I+D+i de nuestro sector.

– La cultura innovadora tuvo una muy pequeña repercusión. El escaso tamaño de los departamentos de la compañía, sumado a las restricciones de contratación de personal en el sector público, aboco el proyecto a que la participación de equipos técnicos en los proyectos fuera muy residual, canalizando casi toda la actividad por medio de contratos en universidad y asistencias técnicas, lo que también contribuyó a aumentar los costes reales de los proyectos a pesar de las altas tasas de financiación pública.

– El efecto tractor fue el que mejor funcionó, ya que efectivamente la presencia de EMALCSA supuso un gran avance en términos de participación de grupos de investigación vinculados a la UDC y también de empresas locales que fueron capaces de integrarse en el mundo de la I+D+i y luego desarrollar sus propias iniciativas.

Con esta situación, fruto básicamente de copiar los esquemas de implantación de I+D+i de empresas grandes, el planteamiento de la compañía fue buscar nuestro propio camino. Como premisa básica se estableció que las actividades debían tener una incidencia directa en problemáticas o necesidades, presentes o futuras, de nuestro sistema de agua urbano. Hasta ese momento la premisa estaba más en la financiación y la presencia y esta restricción complicó sobremanera la participación en proyectos de consorcios, dado que nuestros intereses son bastante específicos, empresa mediana, publica y solo dedicada al agua potable, y no siempre en las convocatorias podíamos influir para que los consorcios se centraran en cuestiones de nuestro exclusivo interés.

En este contexto surge la oportunidad de la implantación de las denominadas UNIDADES MIXTAS DE INVESTIGACION, una iniciativa de la Xunta de Galicia que asociaba en proyectos a largo plazo a centros de conocimiento (universidad o centros tecnológicos, públicos o privados), empresas privadas y la propia administración autonómica, que aportaba hasta el 30% de la financiación. Las unidades mixtas debían tener un propósito, de carácter general, cosa que en nuestro caso suponía una apuesta por disponer de equipos técnicos para resolver cuestiones de amplio espectro en el sector, previamente expuestas en la memoria.

Presentamos dos propuestas y ambas fueron rechazadas, a pesar de que en ambas la apuesta de EMALCSA era disponibilizar hasta un millón de euros en tres años (el 50% del presupuesto global), a fondo perdido.

Como consecuencia de esos fracasos, buscamos otra opción que nos permitiera disponer de soluciones de conocimiento ante problemáticas no planteadas a priori, y al mismo tiempo que nos permitiera capitalizar el trabajo realizado hasta el momento en los numerosos proyectos desarrollados.

CATEDRA EMALCSA-UDC, UNA OPORTUNIDAD.

Las cátedras universidad empresa existen desde hace mucho tiempo, pero en nuestro sector eran una solución poco implantada (salvo el caso de Aguas de Valencia con la Politécnica de Valencia que fue la precursora que después dio lugar a un buen número de otras cátedras vinculadas a empresas de nuestro sector), pero dada la excelente e intensa relacion que EMALCSA mantenía con la UDC, no solo desde el áreade I+D+i, sino desde los orígenes de la propia UDC a principios de los 90 del siglo pasado, planteamos la opción y encontramos la solución.

La UDC es una universidad con dos campus, Coruña y Ferrol (aunque en la ciudad de A Coruña también se divide en tres campus), con una oferta de conocimiento muy amplia: ingeniería, ciencias, informática, humanidades, economía, sociología, etc. Nosotros sabíamos que el futuro de nuestro sector no estaba ya solo apalancado en la ingeniería (la época del desarrollo de infraestructuras había pasado de ser un camino critico a ser algo natural), sino que era cada vez mas necesario empezar a trabajar otros ámbitos de conocimiento y una Cátedra parecía un entorno adecuado para desarrollar esa idea.

Las conversaciones con la UDC fueron rápidas y fluidas porque ambas entidades teníamos el propósito general de servir a nuestros propios intereses, pero siempre desde la visión publica que tiene como segunda derivada el desarrollo del territorio, en nuestro caso en ámbito metropolitano de A Coruña. Además entendimos desde el principio que la multidisciplinariedad era irrenunciable, por lo que, a diferencia de otras cátedras que siempre están adscritas a un centro o área de conocimiento, nosotros planteamos hacerlo a toda la UDC, adscribiendo la catedra directamente al Vicerrectorado de Investigación y Transferencia. De esta manera la Cátedra tendría capacidad de actuación en todo el ámbito universitario.

En septiembre de 2017 se firmó el primer convenio de la Cátedra EMALCSA-UDC, donde se establecieron los principios básicos de su funcionamiento, gracias sobre todo a su primer director, el Dr. Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Joaquín Suárez. El objetivo estratégico de la Cátedra EMALCSA-UDC es:

Organizar la investigación y la transferencia en el ámbito de los sistemas de agua urbana, con todas sus implicaciones técnicas, económicas y sociales, para el desarrollo de una estrategia de gestión sostenible del agua urbana adaptada y diferenciada, en el contexto de la Comunidad Autónoma de Galicia.

La dotación de la Cátedra en este primer convenio, con una duración de 3 años con un a posible prorroga (el máximo autorizado por la ley), era de 50.000 €/año, y nació con la ambición inicial de dinamizar las relaciones entre la comunidad universitaria y los técnicos de EMALCSA para explorar las necesidades y oportunidades de desarrollo. Tuvo gran trascendencia la divulgación y la comunicación, de manera que la Catedra también cumplía la función de ser un mecanismo de transferencia con impacto social.

Pero el elemento de mas valor de esta primera etapa fue la definición de un nuevo modelo de gestión que cuestionaba el paradigma del denominado CICLO INTEGRAL DEL AGUA, y lo cambiaba, en base a una visión integrada de la gestión y la aplicación de la sostenibilidad como elemento fundamental de desarrollo, por el denominado SISTEMA URBANO DE AGUA. El planteamiento de DESARROLLO URBANO SENSIBLE AL AGUA (DUSA), parte de una intensa reflexión y conocimiento de como se producen en el entorno actual los avances en gestión del agua en entornos urbanos, donde las aguas de escorrentía alcanzan un protagonismo que no tiene cabida en los modelos tradicionales de ciclo.

Así el marco conceptual DUSA plantea la existencia de diferentes tipos de agua (masas), según su uso y origen, y plantea la disruptiva tesis de que debemos plantearnos el uso de aguas de diferentes calidades según su uso como una manera de optimizar los recursos. Además toda la gestión de las masas de agua no debe verse de forma independiente del entorno (como de alguna manera pasa en el ciclo integral del agua), sino que sus decisiones y formas se tienen que integrar de forma planificada y ajustada con el territorio y su gobernanza a todos los niveles (planificación hidrológica, local, estrategias como IV, etc). De esta manera los operadores debemos empezar a pensar no solo en la resolución de nuestras problemáticas vinculadas a la explotación, sino también la mejor manera de compaginarlo con los grandes retos de nuestro tiempo, como la influencia y consecuencias del cambio climático, la presión antrópica sobre los recursos y la perdida de biodiversidad y las amenazas en forma de contaminantes emergentes, así como otro ya mas conocidos como la limitación de los recursos naturales y su necesaria protección.

Como consecuencia de la aplicación del marco a la investigación, la Catedra EMALCSA-UDC estableció el mecanismo de los denominados “proyectos semilla”, o líneas de colaboración con grupo de investigación que tuvieran intereses concurrentes en materia de agua y medio ambiente y que estuvieran alineados con DUSA.

Este planteamiento permitió la consolidación de los primeros proyectos de investigación y la creación posterior de las líneas de investigación. El proceso de creación y consolidación de la Cátedra se vio parcialmente ralentizado por la pandemia del COVID-19, que obligo en los años 2020-21 a tener muy poca actividad.

En el año 2021, después de una prorroga se firmó el segundo convenio de la Cátedra EMALCSA-UDC, con un cambio importante: la dotación económica subía 170.000 €/año. Con esta dotación se pretendía consolidar un modelo de colaboración entre empresa y universidad que fuera mas allá de los proyectos semilla y consolidara líneas de investigación. Asumió la dirección el Catedrático de Quimica-Fisica, Dr. Moisés Canle que dio el impulso a este nuevo modelo gracias a la asignación de 150.000 €/año para investigación directa.

En este contexto se crearon las tres líneas de investigación vigentes:

Durante el periodo 2021-24 se desarrollaron en las líneas más de 20 proyectos de investigación, quedando como proyectos nucleares en cada linea el de mayor peso y que son proyectos vinculados a la recopilación de información general y datos.

Así en la linea AdO, el mantenimiento y operación del sistema de captación de datos de alta frecuencia se consolida como el proyecto básico. En el se opera una infraestructura de monitorización en continúo instalada en la cuenca del Rio Mero que aporta información de base para un seguimiento limnológico de la calidad de las masas de agua responsables del abastecimiento al entorno metropolitano.

Asociado a este trabajo, que empezó como proyecto semilla en 2017, se llevan acumulados datos con sondas multiparamétricas del embalse y las captaciones durante los últimos nueve años, lo que supone un hito en el seguimiento de calidad de aguas y una base de datos de inmenso valor no solo para investigación, sino también para la toma de decisiones en investigación.

En esta linea también se han trabajado aspectos relacionados con la calidad del agua, a través del seguimiento en continuo de la presencia de contaminantes emergentes y microplasticos, así como diversos trabajos de limnología en relacion con el fitoplancton y su relacion con los bloons algales del embalse y su posible evolución o trabajos de ecología que vinculan la calidad del medio con la calidad del agua como herramienta para la toma de decisiones y la evolución de la investigación.

En la linea ECAD, se ha trabajado fundamentalmente en la identificación del origen de los episodios vinculados a turbidez en red de distribución. El proyecto del panel de calidad de agua potable, instalado en el CITEEC de la UDC y conectado a la red de distribución, permite disponer de hasta 40 parámetros de calidad de agua potable que podemos comparar en relacion a la percepción de la población en lo relativo a la calidad del agua suministrada. Además hemos iniciado trabajos encaminados a la definición analítica del problema mediante la modelización de los procesos de potabilización y transporte. AquaLab, es una linea de trabajo fundamentalmente vinculada a la investigación orientada a la aplicación de nuevas tecnologías, y ciencia básica, al sector del agua urbana en un sentido amplio (marco DUSA). En ella se ha trabajado fundamentalmente en los sistemas digitales de control de redes de abastecimiento para identificación de anomalías y también en ciberseguridad. En este sentido ha sido fundamental la plataforma MEDUSA#4, una instalación multipropósito instalada en el CITEEC de la UDC que simula el entorno físico y también tecnológico de una replica del sistema de abastecimiento de A Coruña y su ámbito metropolitano.

El otro aspecto relevante de la catedra es la divulgación, tanto en el ámbito científico como social. En el científico se han desarrollado en los 9 años de vida mas de 40 actividades entre seminarios, jornadas y ponencias, tanto para publico en general como actuaciones mas encaminadas a dotar a los técnicos de EMALCSA de conocimientos específicos ante novedades técnicas, tecnológicas y normativas.

También tiene importancia la convocatoria de PREMIOS a los mejores TFM en materia de Agua que tengan relacion con el marco conceptual DUSA. En los 9 años se han desarrollado 4 convocatorias de premios con trabajos de gran relevancia para el avance del conocimiento en la gestión del agua desde una visión integrada con el medio.

En el ámbito de divulgación social, la Cátedra ha sido la responsable de la creación de la iniciativa COAWA, La comunidad del Agua. Esta iniciativa pretende poner en valor todo aquello que los ciudadanos de A Coruña y su ámbito metropolitano compartimos en relacion con el sistema de agua urbano. La visión de COAWA es una corresponsabilidad en el cuidado del medio para garantizar un agua segura y de calidad. El programa ha tenido en los últimos cuatro años su mayor despliegue, con la participación de alumnos de colegios del todo el ámbito metropolitano, de manera que trabajamos en la protección de lo local desde una visión profesional, científica y organizada.

En el año 2024 se renovó por segunda vez el convenio de la Cátedra EMALCSA-UDC, consolidando ya el modelo de trabajo a través de un compromiso directo de EMALCSA de financiación de las líneas de investigación de forma directa (fundamentalmente por cuestiones operativa y ficales), y reduciendo la aportación directa a la Cátedra a 50.000 €/año para el mantenimiento de la labor mas institucional y la captación de nuevos proyectos.

En esta nueva etapa adquiere una gran importancia la divulgación científica, para lo que la Cátedra ha creado la iniciativa INAWA, comunicación en ciencia del agua, que pretende ser un vector fundamental para dar a conocer la actividad de la Cátedra y como lanzadera para nuevas colaboraciones fuera del ámbito universitario y enriquecer el ecosistema de conocimiento y divulgación de la Catedra y de EMALCSA.

CONCLUSIÓN

El aspecto mas relevante del camino recorrido en el ámbito de la I+D+i en nuestra experiencia es fundamentalmente la adaptación, no existe una única forma de hacer las cosas y un elemento clave si queremos aspirar al éxito (sea lo que sea eso en el ámbito de la investigación), es permanecer atento a la evolución de nuestras estrategias y del conocimiento para ir convirtiendo las acciones y estrategias hacia un entorno de máxima eficiencia.

También consideramos relevante el convencimiento que la incorporación de la I+D+i en entidades medianas de carácter publico debe estar apalancada en la paciencia, ya que la ciencia no aporta soluciones inmediatas ni rendimientos comerciales, o sociales a corto plazo. Es un camino largo y difícil, donde la creación de un ecosistema estable y confiable es una pieza básica para establecer relaciones de confianza que permitan eliminar las limitaciones del tamaño de las organizaciones para alcanzar objetivos ambiciosos.

Por último, y no menos relevante la comunicación y la colaboración son elementos básicos. Los avances en ciencia son lentos y no siempre bien entendidos, es necesario potenciar la comunicación a todos los niveles y establecer líneas de colaboración no solo en el propio ámbito investigador y de producción, sino con otros agentes sociales que tienen y deben de estar implicados en la gestión del agua.

RECONOCIMIENTOS

Desde aquí queremos hacer un reconocimiento explicito a los tres directores de la Cátedra, Joaquin Suárez, Moises Canle y el actual Sergio R. Roiloa, que con su dedicación y entusiasmo, además de su valía, han contribuido enormemente a que este proyecto se consolide y sea un vector de desarrollo en el ámbito del agua y del conocimiento.

También el reconocimiento a los Presidentes de EMALCSA, y sus consejos de administración, por apostar por la I+D+i. Xulio Ferreiro e Ines Garcia han sido los que con su apoyo han contribuido a que la Cátedra EMALCSA-UDC sea hoy un proyecto para el mejor futuro de A Coruña y su entorno.

Por último a todos los profesores y colaboradores de la Catedra en estos casi diez años, es un lujo ver el grado de cooperación e implicación que obtenemos cuando lo buscamos.

*La Cátedra Emalcsa no se identifica necesariamente con las visiones expuestas por los autores de los artículos que publica. Nuestra intención es ser un medio para la difusión, el diálogo, el debate y el avance en conocimiento.

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